Tomate raf: ¿qué, cuándo, dónde y por qué?

Son tres preguntas muy pertinentes cuando hablamos de tomate raf. En el qué, es evidente que hablamos de un tomate especial, único, con una fama merecida de cualidades muy naturales, de textura y sobre todo de un sabor que no encuentra parangón en ningún otro.

Hoy día, todo el mundo conoce el tomate raf, en España y también en otros países. Y muchos otros tomates quieren parecerse al raf, lo toman como referencia e incluso se producen confusiones, en ocasiones espontáneas porque hay quien cree encontrar raf cuando lo que está consumiendo es otra cosa, y en otras ocasiones interesadas, por parte de quienes quieren hacer pasar por raf algo que ni tan siquiera se le parece.

El raf es un tomate verde, asurcado, irregular en sus formas, pero pleno de sabor, dulce, profundo, agradable y, en definitiva, un producto capaz de ser consumido solo, pero espectacular acompañado por ingredientes sencillos, como unas pizcas de sal, un chorrito de aceite de oliva o incluso un poco de atún, de jamón o de queso.

Pero si el “qué” es interesante, aún más lo es el “cuándo”. Porque el tomate raf no es un fruto que se pueda consumir durante todo el año. Sus especiales características se producen precisamente por las tensiones que en su cultivo provoca el frío. Ello quiere decir que el raf no es raf antes del mes de noviembre, incluso diciembre dependiendo del año, y tampoco lo puede ser más allá de los meses de abril o mayo, también dependiendo de las temperaturas de cada campaña.

Tampoco debemos olvidar el “dónde”. Y aquí también debemos exigir que no nos cuenten historias: el tomate raf se produce en una zona muy concreta de la provincia de Almería, en un terreno con unos componentes muy característicos, regado por un agua con alto grado de salinidad, un clima, una temperatura y una irradiación solar concretas y con el saber hacer de unos agricultores con años de tradición. La zona de la Vega de Acá, el Campo de Níjar y las inmediaciones del Parque Natural son el escenario natural del tomate raf.

Finalmente, está el “por qué”. Y aquí la respuesta es sencilla: porque sabe como ningún otro y porque su alto contenido en licopeno y vitamina C lo hacen un alimento extraordinario e inigualable para el cuerpo humano.